El Ministerio de Salud destacó el problema en la tapa del último Boletín Epidemiológico. Y explicó las medidas que empezará a implementar para combatirlo.
El Gobierno comenzó a considerar el manejo del suicidio en Argentina con una lógica epidemiológica, por lo que instó a todas las provincias a notificar estos eventos en un sistema de información unificado en el que deberán quedar registradas todas las circunstancias en las que ocurre cada episodio.
La acción fue confirmada en el último Boletín Epidemiológico Nacional, de la semana 16, donde se muestra la ficha que los efectores de salud deben completar cada vez que caiga bajo su órbita una situación en la que una persona se haya quitado la vida o haya intentado hacerlo.
Allí se define intento de suicidio como “todo comportamiento para el que existe evidencia, implícita o explícita, de intencionalidad de provocarse la muerte”. La ficha del Sistema de Vigilancia de la Salud debe contener los datos de la institución de salud que notifica y los de la persona involucrada, además de informar si fue con o sin resultado mortal.
Precisamente, uno de los problemas de las políticas públicas contra el suicidio es que no existen datos estadísticos actualizados y precisos. Las últimas cifras, de 2019, indican que la tasa local fue de 7,3 suicidios cada 100 mil habitantes. En los años anteriores la incidencia fue similar, pero no hay datos postpandemia.
La tasa en Argentina es más baja que el promedio mundial, que la Organización Mundial de la Salud calcula en 11 cada 100 mil habitantes. En Sudamérica hay países con menor tasa de suicidios que Argentina, como Brasil, Perú, Venezuela y Colombia. Y otros con una tasa mayor, como Chile, Uruguay y Paraguay.
Fuente: Clarín








