La máxima autoridad de la Iglesia en Córdoba reclamó cambios profundos. Repartió responsabilidades y apuntó a la política. Pidió que las escuelas vuelvan a ser el espacio de referencia de los jóvenes.

El arzobispo cordobés, Ángel Sixto Rossi, no anduvo con vueltas este lunes por la tarde. La Iglesia Católica había convocado a una movilización en contra de la drogadicción y la violencia en el Centro de Córdoba. En ese marco, la máxima autoridad eclesiástica habló con firmeza y caracterizó la problemática del consumo de drogas en el ámbito local.

La movilización reunió a un grupo numeroso de personas. Se realizó en la explanada de la casa mayor de la Iglesia, la Catedral de Córdoba.

De la convocatoria participaron los curas que integran la Pastoral Social y el párroco Mariano Oberlin, cuya obra días atrás fue objeto de amenazas y foco de escopetazos en la zona baja de Müller, al sudeste de la ciudad de Córdoba.

Los autores de ese ataque aún no fueron detenidos.

Fuente: La Voz