El exceso de gente llevó a las autoridades de Reino Unido a tomar la medida por seis horas. La fila ya alcanza los 8 kilómetros.
El gobierno de Reino Unido anunció que durante las próximas seis horas nadie podrá incorporarse a la fila para entrar a la capilla ardiente de Isabel II en el Palacio de Westminster, en Londres, luego de que ésta haya alcanzado casi los 8 kilómetros de distancia.
Con tiempos de espera estimados en unas 14 horas, las autoridades ya habían advertido de esta posibilidad por la saturación en el Southwark Park. El gobierno instó a los ciudadanos a no intentar unirse a la fila hasta que se anuncie formalmente su reapertura.
El gobierno de Reino Unido ofrece información en tiempo real de cómo avanza la fila y hasta dónde llega, para dar idea de dónde tienen que colocarse quienes quieran incorporarse e intentar entrar a la capilla ardiente.
La capilla ardiente abrió el miércoles por la tarde y no cerrará hasta el lunes a primera hora. Ese mismo día tendrá lugar el funeral de Estado en memoria de Isabel II, en presencia de cientos de dirigentes internacionales. Inmediatamente después será enterrada en el Castillo de Windsor.
Más de 100 dignatarios y otras personalidades deben asistir, entre ellos, el presidente estadounidense, Joe Biden; el rey de España, Felipe VI, y su padre Juan Carlos I; o el mandatario brasileño, Jair Bolsonaro, anunció una fuente gubernamental.
Aunque un documento de la organización que se filtró a la prensa dejaba entender que los dignatarios deberían tomar un autobús para acudir a la abadía, los organizadores explicaron que los aliados más cercanos del Reino Unido podrían utilizar sus propios medios.








