Martín Del Río dijo que el día del asesinato se encontraba lejos de la casa de sus padres, pero el análisis de las cámaras de seguridad reveló que en realidad estaba en la zona. La empleada doméstica fue liberada.

La causa del doble crimen de Vicente López tuvo un giro inesperado: la empleada doméstica, la única sospechosa hasta el momento, fue liberada y encarcelaron al hijo de matrimonio asesinado. Es que el análisis de las cámaras de seguridad municipales y privadas permitió encontrar a Martín Del Río, hijo menor de las víctimas, en la zona del crimen.

En las imágenes que pudieron encontrar se ve a Martín Del Río, de 47 años, en un intento de camuflaje, ya que está encapuchado y con barbijo, pero lo delató su renguera. Tras este hallazgo y al corroborar que el sospechoso había dejado su celular en otro lugar para despistar, se pidió su detención.

De este modo Del Río pasó a ser el principal sospechoso del asesinato de sus padres: José Enrique Del Río, de 74 años, y María Mercedes Alonso, de 72.

«El imputado tiene una renguera particular por un problema en una de sus piernas y tenemos con cámaras de alta definición a nuestro sospechoso caminando con la misma dificultad rumbo a la escena y regresando de ella», detallaron fuentes judiciales.

Este hombre había montado una coartada dejando un celular “vivo” prendido dentro de su vehículo para despistar y fue caminando a la casa de sus padres. Por esta razón, una semana después de haber sido aceptado como particular damnificado en la causa junto a su hermano Diego, pasó a ser imputado de un «doble homicidio triplemente agravado por el vínculo, la alevosía y criminis causa» cuya pena es la prisión perpetua.