La industria avisó de problemas de suministros, principalmente en los referido al carbón y derivados del petróleo.
La ya debilitada economía de Alemania sufre ahora los problemas de suministro como consecuencia los problemas de navegación fluvial que causó la caída del nivel del Rin en medio del fuerte calor estival que azota a Europa.
La amenaza de un cierre parcial del tráfico fluvial en este río, uno de los más transitados del mundo, se ha convertido en un rompecabezas adicional para la industria alemana, golpeada por la crisis del gas ruso y el fuerte incremento de los precios de la energía a causa de la guerra de Ucrania.
Roberto Spranzi, jefe de DTG, una cooperativa de transporte marítimo de la ciudad industrial de Duisburgo, cuenta que su flota de más de 100 barcos está viéndose obligada a limitar la carga para evitar que alguno de ellos acabe varando, por la falta de agua.
«Tenemos que utilizar tres o cuatro barcos, cuando en tiempos normales sólo nos haría falta uno» para transportar la misma carga, explica a AFP.
«Nosotros aprovisionamos en materias primas las fábricas de las orillas del Rin. Cuando ya no se puede, o se hace en menor medida, esto se convierte en una amenaza para la industria alemana», advierte.(Ambito)








