El Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil y sus aliados formalizaron este jueves la candidatura del ex presidente Luiz Inácio Lula Da Silva para las elecciones de octubre, en una decisión apenas simbólica pero necesaria para cumplir la ley electoral y para dar el decidido paso hacia una campaña proselitista plena, que lo tiene por ahora delante en las encuestas de intención de voto.

Ni Lula ni su ratificado compañero de fórmula, el ex gobernador paulista Gerardo Alckmin, estuvieron en el hotel de San Pablo en el que se oficializó la fórmula, un trámite que el Partido Liberal del mandatario Jair Bolsonaro hará el domingo con la postulación para otro mandato del jefe de Estado.

El PT informó en un comunicado que la alianza «Brasil de la Esperanza», que también integran el Partido Comunista (PCdoB) y el Partido Verde (PV), «aprobó por unanimidad la fórmula Lula-Alckmin», con los 16 votos favorables de los integrantes de la conducción.

La coalición irá por otro mandato para Lula el 2 de octubre, frente a Bolsonaro y a Ciro Gomes, un ex aliado del PT que lanzó su candidatura en busca de terciar en lo que parece un camino seguro hacia la polarización entre los dos nombres de mayor peso.

Gomes, del Partido Democrático Trabalhista (PDT), no tiene todavía compañero de fórmula ni el respaldo de otros partidos, pero aún así las encuestas lo ubican tercero y sus votos pueden ser valiosos en una eventual segunda vuelta.