Una pasajera lo difundió en las redes sociales, se viralizó y las propuestas laborales empezaron a aparecer

Un taxista porteño tuvo una feliz ocurrencia para ayudar a su hija a conseguir trabajo. El hombre decidió pegar el CV de la joven en el asiento de su vehículo, para que quede a la vista de los pasajeros. La idea del conductor terminó siendo exitosa, ya que una mujer compartió el currículum en redes sociales y, gracias a ello, la chica pudo obtener entrevistas de trabajo.

“Busco trabajo” decía el pequeño cartel que colgaba del asiento delantero del taxi. Debajo, se encontraba el nombre de la joven, sus estudios avanzados en derecho, y los lugares donde había trabajado. El CV pertenecía a Nazarena Ledesma y lo había “publicado” en el asiento del automóvil su propio padre, el taxista Néstor Ledesma.

Esta loable ayuda de un padre hacia su hija conmovió a una usuaria de la red LinkedIn, llamada Mia Raffaella Da Costa Piazza, que sacó una fotografía al cartelito y decidió subirlo a su cuenta en la mencionada red, destinada a la búsqueda y pedido de empleos y empleados.

“Hoy me subí a un taxi y me encontré con esto: un padre tratando de ayudar a su hija. Por cosas como estas los argentinos seguimos saliendo adelante”, escribió la usuaria en su publicación, junto a la foto del asiento del taxi. Inmediatamente, la imagen comenzó a cosechar Me gusta -el jueves por la tarde tenía 5576- y a recibir cientos de comentarios.

Pero la frutilla del postre, casi el final feliz de esta historia, se dio unos días después de que da Costa Piazza subiera la foto del currículum. Es que la misma Nazarena Ledesma, la joven a la que su padre taxista había ayudado difundiendo sus datos, le escribió un mensaje privado a la usuaria de LinkedIn. En él, le agradecía por haber posteado esa foto y le aseguraba que ya había obtenido entrevistas de trabajo gracias a la publicación.

“Hola, Mía, ¿Cómo estás? Soy Nazarena, la chica del CV del taxi que compartiste hace unos días. No quería dejar de agradecerte el hecho de que te hayas tomado el tiempo de sacarle una foto y compartirlo”, comenzaba el mensaje de la joven, que continuaba con una buena noticia: “Me ayudó muchísimo, me hablaron varias personas y tengo un par de entrevistas pactadas. ¡Gracias!”.

De este modo, esta cadena solidaria que comenzó un padre generoso y continuó una pasajera atenta podría culminar en breve con una joven con un nuevo empleo.

Fuente: La Nación