Francisco aseguró que la “Iglesia no repudia a ninguno de sus hijos” porque en el caso de hacerlo dejaría de ser tal para convertirse en “una secta”.

“¿Qué le dices a un católico LGBT que ha sido rechazado por la Iglesia?”, le preguntó el sacerdote jesuita norteamericano James Martin a Francisco. La breve respuesta del Papa llegó a través de un texto manuscrito en el que la máxima autoridad de la Iglesia Católica afirmó que “me gustaría que reconocieran esto (el rechazo) no como ‘rechazo de la Iglesia’, sino como ‘personas en la Iglesia’”. Porque, siguió escribiendo el Papa, “la Iglesia es madre y convoca a todos sus hijos. Tomemos como ejemplo la parábola de los invitados a la fiesta: ‘los justos, los pecadores, los ricos y los pobres, etc.’ (Mateo 22, 1-15; Lucas 14, 15-24)”. Y de manera categórica Francisco cerró su respuesta afirmando que “una Iglesia ‘selectiva’, de ‘pura sangre’, no es Santa Madre Iglesia, sino una secta”.

La entrevista fue publicada por el propio cura Martins en el sitio web “Outreach”  que se define como un recurso para católicos LGTBI+, sus familias y sus amistades. El sacerdote norteamericano, de asiduo contacto con el Papa, que se autodefine como un activista de los derechos de los católicos LGBTI+, es editor general de la revista jesuita América y desde 2017 es consultor de la Secretaría de Comunicaciones del Vaticano por designación de Francisco.

Fuente: Página 12