Café Martínez apunta a expandir su marca con la apertura de nuevos locales, regionalización, nuevos negocios y una estrategia bajó el concepto de «digitalización».

Próximo a cumplir tres décadas desde que abrió su primer local propio, Café Martínez apunta a expandir su marca con la apertura de nuevos locales, regionalización, nuevos negocios, y la una estrategia bajó el concepto de “digitalización”.

Marcelo Salas, quien junto a sus hermanos Mauro y Claudia, y acompañados por las nuevas generaciones del clan, llevan adelante Café Martínez. Como principal novedad se encuentra la incursión en el mundo de las hamburguesas con la marca Holy, que ya tiene un local en Nordelta. El objetivo es llegar a 50 en los próximos 10 años. La idea, que se trabajó durante cerca de 5 años, es trabajar sobre el concepto de ambiente familiar, con la incorporación de juegos y tecnología.

Ir por el lado de la comida tampoco en nuevo. En los locales de Café Martínez creció la oferta para el almuerzo, y están planificando extender la atención pensando en el horario nocturno.

Hoy la cadena familiar cuenta con 175 locales en el país y otros en Paraguay (6), Uruguay (3) y Bolivia (2). Para fin de año esperan superar las 200 sucursales en la Argentina –desembarcando en Jujuy, Neuquén y La Rioja- y duplicar las del exterior, en el marco de un plan de regionalización que incluye “desde México para abajo”. Uno de los mercados que está en la mira es Brasil.

Esa llegada a nuevos mercados tiene como punta de lanza aterrizar con productos en comercios y luego locales propios que pongan los pilares para expandir las franquicias. “La pandemia frenó varios proyectos. Fuimos retomando y este año apuntamos a seguir creciendo y desarrollar esos proyectos. Incluso aparecieron nuevas oportunidades”, comentaron desde la cadena de cafeterías.

La tecnología es un aliado para la expansión. “Es lo que nos cambia la forma de pensar”, confesó Salas, al explicar cómo los planes tienen base en las nuevas herramientas como las apps y la economía colaborativa. Las ventas a través de las apps de delivery ya representan el 10% del total. Además, exploran el modelo –en otros países- de vender sus productos en drugstores.

En los planes de Café Martínez está también expandir su participación en consumo masivo, que hoy es de 7% del total, a través de supermercados y mayoristas. También con el lanzamiento de una línea llamada 1933, con productos para esos centros comerciales, pero bajo otro nombre. “En supermercados no tenemos control del precio y eso era irritante para el franquiciado”, explica Salas. El nombre es una reminiscencia al año en que el abuelo materno abrió la primera cafetería.

Fuente: Ámbito Financiero