El presidente Alberto Fernández anunciará el pago del bono de $6.000 para jubilados y pensionados que ganan el haber mínimo o menos, medida que se efectivizará durante la segunda quincena de abril.

También se conocerá el “calendario de pagos complementario” de la Anses con las fechas de pago del bono según el número de terminación del DNI del jubilado o pensionado ya que el viernes pasado arrancaron los pagos de los haberes corrientes de abril que se liquidaron antes que se tomara la decisión de otorgar el bono.

Ahora, Anses deberá girar el dinero a los bancos y centros de pagos para efectivizar la medida que comprende a unos 5 millones de jubilados y pensiones que ganan el haber mínimo o menos. Son unos $ 30.000 millones.

El pago extra busca compensar la pérdida de poder adquisitivo de un sector de jubilados y pensionados debido a que la inflación le está ganando a los aumentos que reciben los jubilados mediante la fórmula de movilidad. Eso pasa porque esa fórmula û que combina salarios con recaudación- no tiene una cláusula de garantía o compensación automática frente a la inflación.

Además, como no se integran al haber, los bonos pueden compensar a un sector de jubilados el alza de precios del momento o mes en que se cobran pero, como son por única vez, al mes y meses siguientes el ingreso total del jubilado vuelve al nivel pre-bono y los nuevos aumentos no se toman en cuenta para los futuros incrementos.

De esta manera, continúa la pérdida jubilatoria. En tanto, los que no cobran el bono û unos 3,4 millones de jubilados y pensionados- no tienen ninguna compensación y absorben con sus salarios esta caída del poder adquisitivo. Por otro lado, dado los altos niveles de inflación que se perfila para abril, en mayo debería otorgarse otro bono ya que el próximo aumento según la fórmula de movilidad es en junio. De lo contrario, en mayo esos jubilados y pensionados cobrarán menos que en abril.