El consumo de café puede ser muy perjudicial para la salud, sobre todo en personas que presentan patologías cardiovasculares. Sin embargo, hay un punto en el que puede resultar beneficiosa su ingesta, aunque fácilmente sustituible, por lo que los expertos aconsejan evitar su uso. 

«La cafeína es un alcaloide que se encuentra naturalmente en las semillas de café, hojas de té y semillas de cacao, aunque también está presente en las bebidas energizantes y gaseosas colas. Es un estimulante del Sistema Nervioso Central (SNC), frecuentemente utilizada por personas de distintas edades y en diversos países del mundo para mejorar el rendimiento físico e intelectual, es decir, para entrenar, trabajar y estudiar, disminuyendo la fatiga y el sueño. Pero, en grandes cantidades puede ser perjudicial para la salud, en especial para niños, adolescentes, mujeres embarazadas o en lactancia y personas con enfermedades cardiovasculares», explicó la Lic. Celeste Mazzucco, especialista en Nutrición. 

Varios estudios científicos, así como la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC), «aseguran que la cafeína contenida en té, yerba mate, café y cacao no aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares en personas sanas», puntualizó Mazzuco, aunque aclaró que «sin embargo, la Sociedad Americana de Hipertensión Arterial afirma que la cafeína puede causar un incremento de la presión arterial y la frecuencia cardíaca en individuos ya diagnosticados con enfermedades cardiovasculares, y el peligro para la salud sería mayor si está acompañado de otros factores de riesgo como tabaquismo y/o alcoholismo». 

«Otras desventajas para la salud son el mayor riesgo de reflujo gastroesofágico, gastritis, nerviosismo, insomnio, diarrea, náuseas y la disminución en la absorción de nutrientes críticos como hierro y calcio», explicó la especialista. 

Y para ahondar en su teoría, agregó: «Si bien, estos alimentos y bebidas con cafeína también contienen antioxidantes, cabe aclarar que podemos encontrarlos, naturalmente, para prevenir diversos tipos de cáncer y ECV, en las frutas frescas y secas, verduras, aceite de oliva, huevos, pescados de mar, lácteos, semillas como chía y especias como canela».

IMPACTO NEGATIVO

“Se desaconseja su consumo a la población

La licenciada en Nutrición Celeste Mazzucco sostuvo además que “numerosos trabajos de investigación afirman que las bebidas con mayor contenido de cafeína son las bebidas energizantes (con o sin azúcar). Estas provocan cambios en el ritmo cardíaco y en la presión arterial, tanto en pacientes con patologías como personas sanas y jóvenes”. Y se explayó sobre los masivos daños que ocasiona su consumo.

“Además contienen calorías líquidas vacías, sin apor te de nutrientes con una alta densidad calórica (en el caso de las que contienen azúcares) que favorecen el sobrepeso, la diabetes y la hiper trigliceridemia (triglicéridos altos en sangre), motivo por el cual se desaconseja su consumo a la población ” , advirtió l a especialista.

El café en el organismo de un “hígado graso”

Si bien la licenciada Mazzucco sostiene la teoría de que una persona con hígado graso sí puede consumir café, particularmente no lo aconseja.

“No lo recomiendo en general, sólo a pacientes que sé que son responsables y moderados, que lo tomarían sólo en desayuno y/o merienda y con leche descremada. Sino la mayoría cree que bajará de peso tomando 3 o 4 tazas de café por día, y contrariamente después tienen reflujo, acidez, gastritis, y en el caso de los hipertensos, aumento de presión”, explicó. Y aconsejó la Lic. Mazzucco: “Para el hígado graso recomiendo alimentación saludable rica en proteínas y fibra dietética, ejercicio físico regular, tomar de 3 a 4 litros de agua por día, ya que ayuda a bajar la grasa; y tomar 1 Vitamina E por día”.