Tras el allanamiento, la fiscal Alejandra Rodríguez notificó de la indagatoria al cantante y a Támara Báez. Ambos deberán responder por el delito de abuso de arma, amenazas y lesiones.

El cantante L-Gante y su pareja, Támara Báez, fueron citados a declaración indagatoria en la causa en la que está denunciado de amenazar de muerte a tres jóvenes y disparar al piso en la localidad bonaerense de General Rodríguez.

Tras el allanamiento realizado este jueves en la casa de Elián Ángel Valenzuela, en el que se encontró la réplica de un arma de fuego, la fiscal Alejandra Rodríguez decidió notificarlos de la indagatoria, prevista para este viernes a las 10. El músico deberá responder por el delito de abuso de arma y amenazas, y su pareja por lesiones.

El abogado del cantante, Alejandro Cipolla, denunció «una persecución» contra el músico. «A Elián, por el simple hecho de ser él, no se le permite nada», aseguró Cipolla en diálogo con C5N.

Durante el mediodía de este jueves, se realizaron dos allanamientos, uno en una vivienda del barrio Bicentenario, en General Rodríguez, y el otro en un barrio privado de la localidad de Francisco Álvarez, partido de Moreno, donde se secuestró una réplica de una pistola Bersa Thunder calibre 9 milímetros.

La fiscal Rodríguez imputó a los dos jóvenes luego del testimonio de al menos cinco testigos y del análisis de las filmaciones en donde se los ve, junto con otro grupo de personas, yendo a increpar a un joven de 21 años.

El joven denunció que el sábado pasado «L-Gante» lo amenazó de muerte y luego efectuó un disparo de arma de fuego al suelo. En su presentación ante la policía, el denunciante aseguró que su madre, una hermana y una prima también recibieron amenazas por parte del músico cuando intentaron interceder en la pelea.

Según fuentes policiales, la confrontación se produjo luego de que al músico le comunicaran que ese vecino suyo estuvo la noche anterior trepado en el techo de la casa de su madre, en el barrio Bicentenario de General Rodríguez, presuntamente con intenciones de robo, hecho que de todas formas no fue denunciado.

La fiscal estableció la imputación de Báez luego de hallar en el lugar del hecho cuatro uñas postizas que coincidían con las marcas de lesiones que tenía la víctima.