El niño de 5 años asesinado a golpes por su madre y su pareja murió el viernes. Este domingo, las protestas en Santa Rosa terminaron con disturbios que fueron dispersados con postas de goma.

Luego de la marcha que se realizó por el pedido de justicia de Lucio Abel Dupuy, el niño de 5 años asesinado por su madre y su pareja, los vecinos incendiaron patrulleros y lanzaron piedras a la comisaría de Santa Rosa, La Pampa, donde están las detenidas . Tanto Magdalena Espósito Valenti, la madre del chico, como su pareja, Abigail Paez, fueron apresadas preventivamente el sábado como las autores del crimen.

El caso despertó la indignación de los pampeanos. Lucio murió el pasado sábado 26 de noviembre y las únicas detenidas son su madre y su pareja, quienes lo llevaron mal herido a la Unidad Médica Regional de Atuel el último viernes. Los médicos y el personal del hospital intentaron reanimarlo pero ante la dificultad de su estado decidieron llevarlo al Hospital Evita. Finalmente, el chico terminó falleciendo.

Las fuentes que tuvieron acceso a los informes posteriores a la muerte del niño se sorprendieron por el ensañamiento con el que había sido asesinado. Mordeduras, quemaduras de cigarrillos y golpes con objetos contundentes fueron algunos de los resultados que arrojó la autopsia.

Esto despertó la furia de los vecinos que marcharon este domingo, en un acto que estaba organizado para las 18 horas en Santa Rosa pero también en General Pico, la ciudad de donde era oriundo el niño. Cuando llegaron hasta las puertas de la Comisaría Sexta de la capital pampeana, la violencia se apoderó de la situación y comenzaron las agresiones.

De acuerdo a la información de los medios locales, fueron incendiados hasta tres patrulleros y se lanzaron piedras al edificio. En las imágenes difundidas por El Diario de La Pampa se puede ver al grupo de oficiales bajo un bloque de escudos, mientras suenan las sirenas y el fuego consume los vehículos de las fuerzas de seguridad.