El gobierno de Draghi también mantendrá la ayuda social, clave para el estimulo pospandemia.

El gobierno en Italia aprobó el martes en la noche el plan de presupuestos para 2022 que deberá reducir los impuestos y mantener las medidas de ayuda social con el fin de reactivar la tercera economía de la zona euro.

El plan, adoptado por el Consejo de Ministros tiene como objetivo «apoyar la economía durante el proceso de eliminación gradual de la pandemia y fortalecer la tasa de crecimiento a mediano plazo», explicó en un comunicado de prensa el gobierno.

Según las normas europeas, el proyecto de presupuesto deberá ser enviado a la Comisión Europea (órgano ejecutivo de la Unión Europea), en Bruselas, antes de ser presentado al parlamento nacional.

El presupuesto deberá ser sometido a votación por los parlamentarios antes de fin de año y después de recibir luz verde de Bruselas sin problemas, al haber sido elaborado por uno de los mayores expertos en materia, el expresidente del Banco Central Europeo (BCE) y actual primer ministro Mario Draghi.

El plan prevé el mantenimiento de la «renta de ciudadanía», el ingreso mínimo destinado a combatir la pobreza, pero con mayores controles, así como una gradual reforma de las normas para la jubilación anticipada.

Esas dos iniciativas, con repercusiones políticas, fueron impulsadas respectivamente por el Movimiento 5 Estrellas (M5E, antisistema) y la ultraderechista Liga de Matteo Salvini, dos formaciones que forman parte del amplio espectro de partidos que apoyan el gobierno liderado por Draghi, además del Partido Democrático (centroizquierda).