Ratajkowski, de 30 años, acusa al cantante de haberle manoseado los pechos durante el rodaje de la versión sin censurar, en el que ella estaba en topless.

En el verano de 2013 fue un absoluto éxito en discotecas, anuncios, conciertos o centros comerciales. Blurred Lines era una de las canciones del año, uniendo las habilidades de Robin Thicke, TI y Pharrell Williams en la música. Y, para el videoclip, del que salieron dos versiones, una censurada y otra sin censurar, ellos tres retozaban, jugaban y miraban con deseo a tres modelos o bien desnudas o ligeras de ropa. Entre ellas estaba Emily Ratajkowski, que ahora se ha visto con fuerzas para denunciar públicamente que fue acosada sexualmente por Thicke durante aquella grabación.

El polémico videoclip, que ya lo fue en su momento porque cómo cosificaba a las mujeres, es una de las partes centrales del libro My Body («Mi cuerpo»), un conjunto de ensayos que ha escrito Ratajkowski, de 30 años, y que saldrá a la luz el próximo mes de noviembre. Acusa al cantante de haberle manoseado los pechos durante el rodaje de la versión sin censurar, en el que ella estaba en topless.

La modelo y empresaria inglesa ha confesado que sintió cómo alguien se abalanzaba sobre ella y comenzaba a tocarla sin poder reaccionar. «De pronto, como de la nada, sentí el frío que da la sorpresa de las manos de un extraño apretando mis pechos desnudos desde atrás», rememora.

Ratajkowski explica que inmediatamente, casi por instinto, se alejó y levantó la mirada, observando no solo que era Robin Thicke, sino que este estaba borracho. «Sonrió de forma socarrona y se tambaleaba sin tenerse en pie, con los ojos ocultos tras sus gafas de sol».

«La directora, Diane Martel, más tarde, se acercó a mí para preguntarme cómo me encontraba», añade Emily, quien comenta que también le gritó a Thicke. Además, aclara que, al comienzo de la grabación, se encontraba bastante cómoda, siendo este vídeo uno de sus primeros trabajos importantes como modelo (tenía 21 años), pero que el acoso de Thicke hizo que se sintiera «desnuda por primera vez durante ese día».

Asimismo, agrega que se echa ella misma en cara, a veces, el no haber sabido reaccionar. «Hice un pequeño gesto con la barbilla y me encogí de hombros, evitando el contacto visual mientras sentía la humillación invadiéndome. No reaccioné, la verdad, no al menos como debería», recuerda Ratajkowski en la revista Rolling Stone.