El “rey de la carne” compartía la mesa junto a dos hombres cuando fue increpado por otros comensales que notaron su incumplimiento; “¿dónde tiene la tobillera?”, le preguntaron.
Todavía masticando, en silencio y a paso lento se retiró el empresario de la carne Alberto Samid de un restaurante de Ramos Mejía, en el que fue increpado por otros comensales que se dieron cuenta que el hombre incumplía con la prisión domiciliaria en la que se encuentra desde 2019, por un caso de evasión impositiva.
“Vergüenza le tiene que dar”, le dijo una mujer que se encontraba en el mismo local gastronómico, al iniciar un video que circuló en redes sociales y que lo muestra a Samid, durante el almuerzo.
“¿Dónde tiene la tobillera?”, lo cuestionó la misma persona, que a su vez lo filmó, cuando “el rey de la carne” ya decidió retirarse de la mesa que compartía con otros dos hombres.
“Que se vaya”, “Andate, chorro”, “Por vos estamos así” fueron algunos de los gritos que se escucharon en el restaurante, antes de que Samid abandonara el local sin decir una palabra. Sus acompañantes se retiraron tras él, llevándole la campera que se había olvidado.
Samid violando su prisión domiciliaria pic.twitter.com/j2nxFVEVUv
— Ana (@Ana51026380) June 21, 2021
“Actuaba como inocente”
“Vergüenza ajena que esté ahí, y encima nos miraba como si fuera inocente”, dijo en una entrevista con el canal TN Norma, la mujer que grabó el video, quien insistió con que Samid “actuaba como inocente”, e hizo su relato de lo que se ve en las imágenes. “Le preguntamos por la tobillera. Les gritamos que eran sinvergüenzas y chorros, hasta que se retiraron”, contó la mujer, que incluso señaló que el empresario y sus acompañantes “se retiraron sin pagar”.
Por su parte, Gerardo, la pareja de Norma, contó la dicotomía que le ocasionó verlo a Samid en el restaurante. “Le dije a mi mujer ‘no te levantes’. Después la felicité. [Samid] tendría que estar preso en la cárcel. Viene acá, se sienta en el restaurante y, encima, le dice a mi mujer si es de la Policía”, comentó el hombre, quien puntualizó en que el empresario “salió corriendo como rata por tirante y se fue”.
Un tercer presente en el lugar, Carlos, comentó que se sorprendió al verlo a Samid y añadió: “Es una impotencia que una persona de los niveles de Samid esté paseando por el restaurante sin ningún tipo de problema”.
Fuente: La Nación








