El Campeonato Mundial de Fórmula Foil de Windsurf en las categorías Juveniles y Masters se llevará a cabo del 25 al 30 de junio en la ciudad de Puck, Polonia, ubicada en la costa sur del Mar Báltico. Y tendrá la participación del cordobés Marcello Rodríguiz Pons.
El evento, organizado por la Polish Windsurfing Association (PSW) y fiscalizado por la International Formula Windsurfing Class (FWC) y la Intenational Windsurfing Association (IWA), contará con la presencia de más de cien deportistas extremos de Europa, Asia, América y Oceanía.
Entre los que ya confirmaron su participación se encuentran Steve Allen (Australia) campeón mundial 2019 y local Przemyslaw Miarczynski quien fuera subcampéon en la competencia del año pasado.
En representación de Argentina estarán presentes Rodríguez Pons, actual número 3 del país y el número 2 de Sudamérica en esa categoría master +50, quien además fuera múltiple campeón argentino y campeón mundial en 1990, y también Fernando Consorte, de la provincia de Mendoza, quien fuera dos veces sub campeón mundial masters en 2016 y 2018 respectivamente.
Rodríguez Pons, miembro de la Asociación Cordobesa de Windsurf, es competidor en la clase master de fórmula foil y un deportista destacado de esta disciplina tanto a nivel nacional como internacional. Consultado sobre las expectativas de este nuevo desafío, el cordobés destacó: “Mis aspiraciones son entrar en el top 10 en el Campeonato Mundial Masters y por qué no, soñar con un podio en la sub-categoría Grand Masters +50, en Polonia”.
Antes de emprender viaje, el deportista subrayó las pocas posibilidades de entrenamiento que tuvo en los últimos meses debido a las restricciones por Covid establecidas en el orden nacional y provincial, y en particular en Villa Carlos Paz, donde practica en aguas del Lago San Roque.
“Si bien es una enorme desventaja que tengo, porque hablamos de un certamen a nivel mundial, de alta competencia, riguroso y de mucha exigencia, procuraré hacer el mejor papel posible representando muy bien a mi provincia y país”, explicó Rodríguez Pons.
Cabe destacar que el evento es de inscripción tipo “abierta”, es decir, no es necesaria una clasificación nacional previa para participar, pero dadas las características y nivel mundial de la competencia, solamente asisten aquellos navegantes de foil que alcanzaron experiencia y buenos resultados en certámenes internacionales en los últimos años.
La disciplina
La navegación deportiva del windsurf evolucionó al foil (también llamado windfoil) en los últimos cinco años con categorías para todas las edades. Su diferencia fundamental radica en que los equipos «vuelan» por encima del agua y por eso son extremadamente veloces.
Son embarcaciones muy semejantes entre sí, pero en el foil el casco sobresale del agua cuando la velocidad es lo suficientemente elevada, gracias a la acción de un plano de sustentación o “alas” que van en el extremo inferior de la quilla bajo el nivel del agua que funcionan según el mismo principio que las alas de un avión, pero en medio líquido, del orden de mil veces más denso que el aire.
Su ventaja principal es que se puede navegar a más velocidad, con velas más pequeñas y menos viento que con los equipos de windsurf tradicionales, lo que atrae a los riders desde muy jóvenes.
En las competencias, por sus velocidades de entre 18 a 25 nudos, unos 45km/h, es obligatorio el uso de casco y chaleco de impacto para todos los participantes.
Es una actividad extrema como tantas otras de agua, tierra y aire que se practican en la Provincia de Córdoba, auspiciadas y apoyadas desde el gobierno por el programa Córdoba X (CBAX) de la Agencia Córdoba Deportes.
Fuente: La Nueva Mañana








