Autoridades de instituciones médicas señalaron que hay pacientes en espera de una cama UTI en las guardias. La gobernadora Arabela Carreras habló de “escenario crítico” y adelantó que tomarán nuevas medidas restrictivas.
El sistema sanitario de Bariloche está al borde del colapso. La segunda ola de contagios de COVID-19 azota con dureza a la localidad rionegrina y desde las instituciones médicas advirtieron que hay pacientes en las guardias de los hospitales en espera de una cama de terapia intensiva. La gobernadora Arabela Carreras habló de “escenario crítico”, mientras se evalúan nuevas restricciones.
Este martes por la mañana, autoridades de tres instituciones médicas privadas de Bariloche y del hospital público Ramón Carrillo, expresaron en conferencia de prensa su preocupación por el impacto del aumento de contagios en el sistema sanitario local donde comienzan a faltar camas UTI.
“Desde hace un día y medio no hay camas de terapia intensiva”, admitió Leonardo Gil, director del hospital zonal y titular de la IV Zona Sanitaria. Según se afirmó en el portal Río Negro, es la primera vez desde el inicio de la pandemia que Bariloche se queda sin camas de terapia intensiva disponibles. Ante esta situación en las instituciones médicas se dispusieron áreas con respiradores y hay pacientes en las guardias, aguardando que se libere una cama UTI. A diferencia de lo que sucede en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde aún hay margen para derivar pacientes a otras zonas del territorio bonaerense, en Bariloche un traslado a otra ciudad con capacidad de respuesta implicaría un viaje de al menos 500 kilómetros. Aún no se llegó a esa situación.
Ante el grave panorama, Gil pidió a la población “limitar extremadamente todos los cuidados y hacer las actividades que sean absolutamente necesarias”. Además del director del Ramón Carrillo, participaron de la conferencia de prensa Esteban Carfagna, jefe terapia intensiva del Hospital Privado Regional, Diego Fernández jefe de terapia intensiva sanatorio San Carlos, Alejandro Menant, director médico de Fundación Intecnus, y Juan Pablo Sotille, jefe de terapia intensiva del hospital zonal.









