El municipio dispuso la medida ante la multiplicación de casos de coronarirus en la ciudad, en el marco de la segunda ola de la pandemia.

La segunda ola de coronavirus, que en los últimos días multiplicó los contagios en la ciudad, obligó al gobierno nacional a imponer nuevas restricciones a fin de atenuar la movilidad ciudadana, una de las principales vías de propagación de la enfermedad. Además se alentó a que se cumplan medidas preventivas tales como uso de tapabocas, distanciamiento y frecuente higiene de manos.

A la batería de disposiciones de la administración nacional, refrendadas por el gobierno de Omar Perotti, se sumó ahora una decisión de la intendencia rosarina orientada a atenuar el impacto de la pandemia en el transporte público. Se dispuso a través de la Secretaría de Movilidad que, desde el lunes, los colectivos circulen con las ventanillas abiertas para garantizar la ventilación cruzada en las unidades.

La ministra de Salud, Carla Vizzotti, señaló el martes pasado que uno de los cuidados claves en el marco de la pandemia es la ventilación de los ambientes, al punto que el aire resulte incluso molesto. «Tiene que ser cruzada y constante; no es suficiente abrir la ventana un ratito. Tiene que haber corriente de aire, nos tiene que molestar, aunque haga frío y se vuelen los papeles», dijo en Casa de Gobierno.

Garantizar la ventlación cruzada
Este viernes la Municipalidad de Rosario comunicó a través de su cuenta oficial de Twitter que los ómnibus “circularán con el trabado de ventanillas para garantizar la ventilación cruzada”. Además, se incorporarán mamparas al lado de los choferes para que los pasajeros puedan ingresar por la puerta delantera sin poner en riesgo a los trabajadores y así aumentar el espacio dentro de los coches.

La idea es poner el énfasis en la circulación de aire en los espacios cerrados, como hogares, oficinas y el transporte público. La ventilación es vital para la prevención de contagios de Covid-19. Los infectólogos, tras estudiar el comportamiento del virus, coinciden en que su transmisión se da mayoritariamente por el aire, cuando en un principio se pensó que era por las superficies.

Fuente: La Capital