Se trata de la esposa de Vicente Maillo, un reconocido comerciante de Río Gallegos que fue asesinado de tres puñaladas en 2017. La mujer aseguró que sus hijos no están involucrados en el homicidio, aunque la investigación apunta a que todos los miembros de la familia.

La esposa de Vicente Maillo, el comerciante asesinado en 2017 en la ciudad santacruceña de Río Gallegos, reconoció este lunes ser la autora del crimen y desligó del hecho a sus dos hijos, quienes también están involucrados en la causa y permanecen detenidos junto al presunto sicario que, se cree, entre los tres miembros de la familia contrataron por no estar incluidos en la herencia de la víctima.

La confesión se dio durante el juicio por este homicidio, que está a cargo de la Cámara Criminal de la Primera Circunscripción Judicial de Santa Cruz y se inició durante la mañana en una sala especialmente acondicionada en la Escuela de Policía, con los protocolos sanitarios correspondientes debido a la pandemia del coronavirus.

Fuentes judiciales informaron a la agencia Télam que Susana Reina, esposa del comerciante asesinado, declaró en la primera audiencia que ella sufría violencia de género y se adjudicó la autoría del crimen con un arma que ubicó en el lugar, lo que sería constatado este mismo martes durante una inspección ocular.

“El estado psicológico, los maltratos que tenía y un montón de cosas que contó Reina, están probados en el expediente. Había violencia de género”, dijo su abogado. Según aseguró la mujer, sus hijos José Maximiliano y Luis Gabriel “son ajenos” al homicidio de su padre y “declararon la verdad de lo que pasó”.

En esta misma línea, la defensa sostuvo que “en el expediente no hay prueba material para imputar de nada” a los hijastros de Maillo, que junto a su madre y el presunto sicario, Cristian Gabriel Etchebarne, son juzgados por el delito de “homicidio agravado por el vínculo, consumado con alevosía a través de una promesa remuneratoria y con el concurso premeditado de dos o más personas”.