“Es momento de apretar los dientes”, dijo el intendente Guillermo Montenegro, quien reconoció que el ingreso de los no residentes y de los primeros turistas provocaron que vuelve acelerarse la curva de personas enfermas.
“Está claro que si alguien pensó que esto terminó, no es cierto. Estamos en pandemia”, señaló el intendente de General Pueyrredón Guillermo Montenegro en medio de la temporada de verano -que este año arrancó el 1° de diciembre- y frente a un aumento significativo de casos.
Este lunes, fue el propio Ministro de Salud, Daniel Gollán, quien advirtió sobre la escalada de contagios en Mar del Plata y colocó a esa ciudad por encima de lo que sucede en La Matanza, uno de los distritos más populosos del conurbano bonaerense.
“General Pueyrredón volvió a liderar los casos confirmados, con días donde hasta duplicó al municipio de La Matanza, que tiene 2,4 millones de habitantes contra los 800 mil de General Pueyrredón. Con tres veces más de habitantes, La Matanza tuvo por muchos días la mitad de casos”, comparó Gollán.
Frente a esta situación, Montenegro aclaró que “la ocupación de camas de terapia intensiva no ha variado” y que actualmente hay 11 ocupadas por COVID-19. Insistió en que la gente siga cumpliendo con los protocolos, mantenga la distancia social, se lave las manos y evite las reuniones en lugares cerrados.
“Creo que es el momento en el que más hay que apretar los dientes”, remarcó el intendente. Y agregó: “Los gobiernos a nivel nacional, provincial y municipal tomamos la decisión de generar protocolos porque también es importante para cuidar el trabajo”.
Para Montenegro, la expectativa por la aprobación de la vacuna y la llegada al país generó “una sensación de relajación” en la población que llevó a que hoy la curva empiece a crecer nuevamente. “Es un error conceptual”, aseveró ya que hasta que no termine la pandemia los cuidados deben permanecer.








