El matrimonio falleció en una misma semana a causa de la pandemia. «No pudimos despedirlos, no pudimos darles un último beso», contó una de las hijas.

La familia Carignano sufrió el golpe de la pandemia de la manera más cruel: Antonio de 90 años y Zulema de 86 murieron con cinco días de diferencia en Santa Fe a causa del coronavirus.

Verónica, una de las hijas del matrimonio que aun vivía con ellos, contó que hasta el 31 de agosto sus padres gozaban de buena salud. Antonio y Zulema también eran padres de Marta y Patricia con quienes se comunicaban a través de una llamada diaria pactada: “Era el clásico de todas las tardes”, recordó la mujer en comunicación con LT10 de la ciudad de Santa Fe.

“Un domingo mi mamá nos contó que le dolían las piernas, el martes ya no podía caminar. Llamamos a urgencias, tenía apenas un poquito de fiebre”, contó Verónica. Por este motivo, se activaron todos los protocolos y a Zulema se le realizó el primer hisopado, que dio negativo. Sin embargo, al viernes siguiente la tuvieron que entubar y el test ya confirmaba que tenía coronavirus.

Antonio dio positivo desde el primer test que se le realizó pero los médicos prefirieron que transitara la enfermedad en su casa y acompañado de Verónica porque “se iba a sentir bien y cuidado”.

La familia Carignano sufrió el golpe de la pandemia de la manera más cruel: Antonio de 90 años y Zulema de 86 murieron con cinco días de diferencia en Santa Fe a causa del coronavirus.

Verónica, una de las hijas del matrimonio que aun vivía con ellos, contó que hasta el 31 de agosto sus padres gozaban de buena salud. Antonio y Zulema también eran padres de Marta y Patricia con quienes se comunicaban a través de una llamada diaria pactada: “Era el clásico de todas las tardes”, recordó la mujer en comunicación con LT10 de la ciudad de Santa Fe.

“Un domingo mi mamá nos contó que le dolían las piernas, el martes ya no podía caminar. Llamamos a urgencias, tenía apenas un poquito de fiebre”, contó Verónica. Por este motivo, se activaron todos los protocolos y a Zulema se le realizó el primer hisopado, que dio negativo. Sin embargo, al viernes siguiente la tuvieron que entubar y el test ya confirmaba que tenía coronavirus.

Antonio dio positivo desde el primer test que se le realizó pero los médicos prefirieron que transitara la enfermedad en su casa y acompañado de Verónica porque “se iba a sentir bien y cuidado”.