Un análisis evaluó porqué algunas personas son asintomáticas o presentan cuadros leves. Como resultado, se encontró información en los patrones sanguíneos.

Por un lado tener sangre tipo A se relacionaría a un 50 por ciento más de riesgo de necesitar asistencia respiratoria en casos de contraer COVID-19. 

El grupo O significaría, en cambio, un “efecto protector”. Así lo indica un estudio que publica New England Journal of Medicine.

Los directores a cargo del estudio afirmaron: “Hemos buscado la respuesta en los genes y hemos encontrado una fuerte asociación entre ciertas variantes genéticas en los cromosomas 3 y 9 y la gravedad de la enfermedad causada por el coronavirus”.

Las variantes entre estos dos polos del genoma humano se asocia, según la investigación, con “un mayor riesgo de desarrollar fallo respiratorio en pacientes con infección”.

Dichas conclusiones se relacionan en parte con otra investigación realizada por  las pruebas genéticas 23andMe Inc.

“Tener el grupo sanguíneo A se asocia con un 50 por ciento más de riesgo de necesidad de apoyo respiratorio en caso de infección por el coronavirus. Por el contrario, poseer el grupo sanguíneo O confiere un efecto protector frente al desarrollo de insuficiencia respiratoria (35% menos de riesgo)”, asegura el estudio.