Investigadores e intelectuales difundieron una carta en la que aseguran que la Argentina vive una «infectadura» como consecuencia de la cuarentena dispuesta por el Gobierno nacional. Por su parte el ministro Agustín Rossi, fue más allá y acuñó un nuevo término para contradecir esta carta abierta: «Saludcracia».
El debate por la extensión de la cuarentena y el plan para el día después de la pandemia escaló un tono más, con nuevas acusaciones cruzadas entre intelectuales y funcionarios del Gobierno.
La dura carta que 300 investigadores e intelectuales difundieron el viernes último, en el que aseguran que la Argentina vive una «infectadura» como consecuencia del aislamiento obligatorio dispuesto en marzo y que «la democracia está en peligro» provocó una rápida respuesta del jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, que consideró al texto como una «falta de respeto a la sociedad asustada» y como un ataque directo al Gobierno, al que se busca «desgastar».
En diálogo con LA NACION, el filósofo Santiago Kovadloff, uno de los firmantes de la carta que provocó el enojo de la Casa Rosada, respondió a los cuestionamientos y afirmó que el dilema entre «vida y muerte» que se instaló en torno a la discusión sobre la efectividad de una cuarentena que ya lleva más de 70 días es «falsa».
«La disyuntiva propuesta por el Gobierno entre vida y muerte como las dos opciones posibles es falsa porque es maniquea y no deja margen a los matices. Su intransigencia la convierte en autoritaria. Se atribuye el monopolio de lo que cabe entender por vida, por salud», dijo.
Y en tal sentido agregó que «los firmantes del documento, ante el cual el Gobierno ha reaccionado de esta forma, no proponemos descuidar la salud para privilegiar la economía en desmedro de la vida. Nosotros proponemos discutir qué se entiende por salud social en un país productivamente paralizado y económicamente quebrado. La crisis económica no es hija de la política sanitaria, pero esa política sanitaria debería comprender y dar a conocer que es consciente de una crisis económica y de qué manera las vincula sin reducir una a otra».
Kovadloff firmó el documento junto a otras figuras como la investigadora del Conicet Sandra Pitta -quien impulsó el documento-, el sociólogo Juan José Sebreli, el actor Luis Brandoni, el escritor Federico Andahazzi, el abogado constitucionalista Daniel Sabsay y el exministro de Cultura de la ciudad Darío Lopérfido, entre otros.
Por su parte, el ministro de Defensa, Agustín Rossi, fue más allá y acuñó un nuevo término para contradecir la carta abierta: «Saludcracia». «La infectadura es un neologismo agraviante y demuestra falta de argumentos», dijo Rossi en declaraciones a programa Radio 2, de Rosario. Según su criterio, el de Alberto Fernández es el «gobierno de la saludcracia».
Rossi aseguró que es «inapropiado» usar el término para cuestionar la extensión de la cuarentena, que ya superó los 70 días. Su opinión se conoció poco después de que se difundiera otra carta, aunque esta vez fue de apoyo a las medidas de aislamiento. El nuevo documento, que reúne 11.000 firmas (3000 de ellas a científicos) «pidió responsabilidad política, social y periodística» y defendió la efectividad de la cuarentena, al tiempo que desaconsejó flexibilizar la medida en el Área Metropolitana de Buenos Aires, donde hoy se concentra la mayor cantidad de contagios diarios.

(Fuente: La Nación)








