El cohete de Elon Musk salió puntualmente a las 16.22, hora argentina. Es el proyecto más peligroso y de alto nivel confiado por la NASA a una empresa privada.

Fue un momento tenso y al mismo tiempo de mucha emoción. Los dos hombres vestidos de blanco con escafandras de diseño futurista levantaron los pulgares en señal de que todo estaba listo. Cinco, cuatro, tres, dos, uno, cero: en medio de un ruido ensordecedor y una humareda, Estados Unidos hizo historia este sábado.

A las 16 22, hora de Argentina, se concretó finalmente el lanzamiento del cohete de la compañía Space X, del empresario Elon Musk, que partió con dos astronautas estadounidenses al espacio desde el Cabo Cañaveral de Florida.

Seguido por las redes sociales minuto a minuto y desde el sitio de la NASA, algo impensado cuando la carrera espacial comenzó hace más de medio siglo, el clima casi le pone un freno nuevamente a la misión hacia la Estación Espacial Internacional, el centro de investigación que orbita a 400 kilómetros sobre el nivel del mar a 27.000 kilómetros por hora.

En medio de una enorme expectativa, el ascenso se produjo sin complicaciones hasta los 200 kilómetros de altura cuando los propulsores de la nave entraron en funcionamiento. Doce minutos después del despegue, la cápsula Crew Dragon se separó completamente de la segunda parte del cohete Falcon 9 y puso rumbo a la Estación Espacial Internacional, donde debería llegar 19 horas después del lanzamiento, y donde los  astronautas pasarán entre seis y dieciséis semanas realizando investigaciones técnicas y científicas antes de volver a la Tierra. A las 16.35, la cápsula ya estaba en órbita sin problemas.

Luego de que se separara la cápsula con los astronautas, el cohete Falcon 9 aterrizó en la plataforma «Por Supuesto Todavía Te Quiero» en el océano Atlántico.

Además, son los primeros en partir desde Estados Unidos desde 2011, ya que desde los frustrados lanzamientos de los transbordadores los estadounidenses debían volar desde territorio ruso y con cohetes Soyuz de ese país.

El objetivo es llegar a la Estación Espacial Internacional, que orbita a los a 400 kilómetros sobre el nivel del mar a 27.000 km por hora, donde tienen que permanecer hasta agosto.

«Es absolutamente un honor para nosotros formar parte de este gran esfuerzo de volver a poner a Estados Unidos en el mercado de los lanzamientos espaciales», dijo Behnken unos minutos antes de despegar.»Gracias por todo el trabajo que han hecho y poner a Estados Unidos de nuevo en la órbita terrestre desde la costa de Florida», añadió Hurley ya desde el espacio.

Fuente: Clarín