Expertos del MIT, buscan integrar un sensor en las máscaras protectoras o «tapabocas» para que informen de forma automática si una persona está contagiada por covid-19.
Hace seis años que el laboratorio de bioingeniería del MIT y la Universidad de Harvard, trabajan en un sensor que pueda detectar la presencia de virus del Zika y el Ébola.
Ahora, buscan que este sistema pueda adaptarse a tapabocas para identificar el COVID-19.
La investigación pretende incorporar un sensor en las máscaras protectoras, para que la respiración o las partículas de saliva identifiquen de forma rápida y automática está afectada por el virus. Este protocolo ayudaría a detectar más fácilmente el contagio comunitario que se propaga tan rápido.
El proyecto se encuentra en desarrollo, aunque se activaria ante la presencia de pequeñas partículas de saliva, al respirar o toser. Si da positivo, el sensor emite una alerta invisible al ojo humano pero visible, por ejemplo, con una luz fluorescente.
El objetivo es que la combinación de los medidores de temperatura, implementados en muchos lugares, junto con un escaneo de luz fluorescente, permitirían un método más efectivo para detectar a personas con síntomas leves o asintomáticas.
Jim Collins, investigador del laboratorio de Bioingeniería del MIT, al portal Business Insider afirmó: «Es un sistema más, que se complementa con otros mecanismos de control y seguridad en espacios públicos. Es de fácil uso, porque todos llevamos un barbijo en plena pandemia. Los hospitales podrían utilizarlo para que los pacientes esperen mientras se realiza un diagnóstico previo».
El análisis científico ésta por ahora, en «las primeras etapas», señaló el especialista, pero los resultados son esperanzadores.
Durante las últimas semanas, su equipo estuvo probando la habilidad del sensor para detectar el virus con una pequeña muestra de saliva.









