Los empresarios del rubro intentan juntarse para enfrentar la crisis y elaborar un plan de acción, para cuando se reanude la actividad.

Los responsables de los diversos complejos dónde se practica el «Papi fútbol» (fútbol 5), como también otros deportes intentan nuclearse y formar una cámara para reclamar asistencia al Estado, en este difícil momento.

El objetivo, es elaborar un protocolo de acción para cuando la actividad se reanude ya que actualmente los establecimientos mencionados, están cerrados y sin fecha de retorno a la vista.

Sebastián Vekselman, uno de los impulsores de la movida, calcula que unas 65 mil personas relacionadas con este tipo de canchas se ven afectadas en todo el país.

​Y, en charla con el portal marplatense 0223, explicó: «Hasta el momento hemos mantenido contacto con los dueños de 50 complejos en Mar del Plata y unas 400 entidades en el resto del país. En esta crisis, no solamente el fútbol está afectado sino que los deportes en general, se ven muy perjudicados”.

Entre las medidas que evalúan a la hora de presentar un protocolo a las autoridades, se podría reducir el número de personas permitidas por turno (suelen durar una hora) y, además, la firma de una declaración jurada por parte de los futbolistas, en la que dejen asentado que no tuvieron contacto con nadie contagiado de coronavirus.