Proponen su regreso para respetar el distanciamiento social una vez que se levante el aislamiento obligatorio.

La emisión de películas en cines comerciales será -posiblemente- una de las últimas actividades en retomar su curso normal una vez que finalice el período de aislamiento social, preventivo y obligatorio. Y, hasta que eso ocurra, el sector ya tiene en mente un posible paliativo: los autocines.

Para los más jóvenes: un autocine es un espacio abierto, donde cada uno puede estacionar con su vehículo y ver desde adentro el film que se emite a través de una pantalla gigante. Fue una metodología muy popular entre los años ´50 y ´80 en la Argentina y otros países.

«Vuelve el autocine a Buenos Aires. Quedate en casa unos días más y cuando podamos salir venite a disfrutar», anunció a través de sus redes sociales una de las empresas que realiza proyecciones en distintas partes del país.

El director de Ultracine, Daniel Maron, aclaró que “el autocine no es una solución, es un paliativo. ¿Cuántas funciones puede hacer de noche? Dos, como mucho, en los 20 autocines que se abran en todo el país».

Maron explicó que «no es tan sencillo» el regreso de los autocines tal cual funcionaron en el Siglo XX, porque «se necesitan espacios, autorizaciones, y el INCAA ni se expidió sobre el tema».

Además, por estas horas se estaría discutiendo también la posibilidad de ofrecer, junto con el film, servicio de comida para cada auto. Sería «algo más elaborado que el popcorn y la gaseosa», aseguró el especialista.

Aquellas personas que no tienen auto, podrán asistir igual. La idea es que cualquiera pueda ingresar y tirarse con una lona en el piso a ver la película, o en sillones que habría en esos espacios, siempre respetando el distanciamiento.