Los niños nacidos de donaciones efectuadas desde este jueves podrán pedir en la edad adulta conocer quién es «su» donante, una medida que no se aplica en cambio a quienes efectuaron sus donaciones antes de esa fecha.
Los donantes de esperma y de óvulos en Francia deben a partir de este jueves consentir que los niños que ayudaron a concebir puedan, cuando sean adultos, conocer su identidad y «el acceso a los orígenes personales».
Esta reforma aprobada hace un año «era inevitable, porque acompaña a un cambio en la sociedad», según la doctora Florence Eustache, de la Federación de Cecos, centros encargados de gestionar las donaciones de gametos y la reproducción asistida.
Los niños nacidos de donaciones efectuadas desde este jueves podrán pedir en la edad adulta conocer quién es «su» donante, una medida que no se aplica en cambio a quienes efectuaron sus donaciones antes de esa fecha, consignó la agencia de noticias AFP.
En este último caso, se pondrá en marcha una comisión para ayudar a los actuales adultos a hallar a los donantes, pero sin garantías de éxito, ya que estos últimos podrán oponerse a que se desvele su identidad si se les contacta.
Hace 40 años, cuando se efectuaron las primeras inseminaciones, la esterilidad en una pareja se vivía como una «vergüenza» o como un tabú, y algunos padres no desvelaban a sus hijos las condiciones de su concepción, según Eustache.
No obstante, los psicólogos de Cecos aconsejan actualmente a las familias transparencia y se entiende mejor la voluntad de los menores de conocer sus orígenes, agrega. (Télam)








