La empresaria tomó un vuelo con nuevo destino. La semana que viene volverá a París y grabará un especial con Susana Giménez.
En el último mes, Wanda Nara recorrió miles de kilómetros en avión. Voló de París a Milán y regresó en menos de 24 horas. Poco días después volvió a viajar a Italia, permaneció una semana en su departamento, se fue otra vez hacia Francia por apenas unas horas y tomó otro avión con destino a su casa del campo en Milán a pasar un día. Después, regresó a París, hizo las valijas y sacó un vuelo comercial con destino a Dubai.
Ha viajado sola, también acompañada por su estilista, con sus hijas y hasta con Mauro Icardi. Todo sucedió en plena crisis matrimonial: es que descubrió un encuentro de su esposo con Eugenia China Suárez en un hotel de París mientras ella estaba en Milán con su hermana.
En las últimas horas, mostró en sus redes sociales que estaba arriba de otro avión. Esta vez con un destino más lejano, pero no por eso menos conocido por ella: ha ido otras tantas veces, siempre en plan de disfrute con su familia. En esta oportunidad, viajó con Mauro Icardi, quien publicó una foto desde el exclusivo restaurante en el que almorzaron.

La empresaria publicó una foto de la cabina privada del avión. Allí, se permite ver en la pantalla que le tocó el asiento 3F, y se lee el destino del viaje: de París a Dubai. También se ve un velador sobre la mesa, una copa, y las pertenencias de la empresaria que llevó puestas zapatillas pero fue precavida al tener a mano unas pantuflas –de primera marca, claro- para trasladarse durante el vuelo. También llevó dos carteras de mano de distintas y exclusivas marcas.
Sin embargo, en la foto lo que más llama la atención es un detalle que se ve a través del espejo: Wanda volvió a usar su anillo, aquel que se había quitado cuando se desató el escándalo -a mediados de octubre- y que, de alguna manera, había destacado que le gustaba más “su mano sí”.
En la siguiente historia, publicó un video mostrando un poco más su cabina privada. Allí, se la ve relajada con los pies apoyados sobre la mesa, en la pantalla aparece un video institucional de la aerolínea, a su izquierda se ve su tablet encendida y sostenida por un soporte, y una la copa de champagne que antes tenía delante suyo y luego se la acercó. No obstante, no fue para tomar sino para hacerle un encuesta a sus seguidores.
“Team mate o team champagne”, consultó a las casi 10 millones de personas que la siguen en la red social. Ella, en tanto, llevaba su mate en la mano, aquel que la acompaña a todos lados y que no estará ausente durante este viaje.









