Lo hallaron a la altura del Puente Los Bulacio, a unos 21 kilómetros del lugar donde lo vieron por última vez.
Tras cinco días de intensa búsqueda, las fuerzas de seguridad de Tucumán confirmaron este viernes que apareció muerto en el Río Salí Brian Exequiel Galván, el nene de 3 años que buscaban desesperadamente por agua, tierra y aire.
El hallazgo ocurrió cerca del Puente Los Bulacio, a unos 21 kilómetros de la zona donde vieron por última vez. Según precisaron fuentes de la investigación, la víctima estaba sobre un banco de arena, ubicado a unos 4 metros de la costa, que se hizo visible cuando bajó el caudal del agua.
Además, agregaron que el cuerpo tenía el «shortcito negro con lunares rojos» que llevaba cuando despareció el 14 de febrero por la tarde a orillas del río en el barrio La Milagrosa.
Salió a jugar y desapareció
Brian desapareció el pasado 14 de febrero, cuando salió a jugar con un amiguito de su barrio, en la localidad tucumana de Banda del Río Salí. Clarín reconstruyó los últimos movimientos del nene, según el relato de sus familiares y las averiguaciones de los investigadores.
Esos datos indican que aquel domingo Brian se fue a jugar con un amiguito, que vive a una cuadra de su casa, hasta que la madre de ese nene, Malena, le pidió que se fuera porque ellos tenían que ir a un cumpleaños.
Quienes llevan adelante el caso explicaron que Malena «relató que escuchó cuando el chiquito se fue a hasta la casa de la tía», que vive a unos metros de su propiedad.
«Dijo que Brian llamó varias veces y que nadie contestaba. Y después no lo vio más”, indicaron las fuentes consultadas sobre el testimonio de Malena.
La casa a la que se fue Brian es la de Verónica, la hermana de su abuela Olga Rojas. Solía ir allí porque ella tiene chicos y le gustaba jugar con ellos. En esa vivienda quedó su bicicleta azul, que primero se dijo que apareció muy cerca de la orilla del Río Salí pero los investigadores aclararon que no fue así: “Estaba en la casa de esa tía, fue peritada y no tenía huellas ajenas a las del chico”.
Con estas primeras pistas se inició la intensa búsqueda de Brian. En la casa de Verónica empezó el trabajo de los perros de las fuerzas de seguridad que marcaron el rastro hacia la orilla del río.
Fuente: Clarín








