Ambas artistas se quieren y admiran. Distintas y únicas se conocieron grabando “Silkwood” y protagonizaron un hecho que las unió para siempre.

Conocer a una persona muy distinta puede ser muy bueno o muy malo. a veces los opuestos se atraen, pero otras veces se repelen. Viendo a Cher y Meryl Streep uno se preguntaría cómo hacen para ser amigas. Es que a simple vista no pueden ser más distintas. Ya desde lo físico son bien opuestas. Una es una llamativa morocha de cabello enrulado y la otra una angelada rubia de pelo lacio. Meryl vivió dos grandes amores. John Cazale que murió muy joven de cáncer y Don Gummer con el que está casada hace más de 40 años. Cher también se casó dos veces, pero se divorció y tuvo variados romances.

Corría 1983 cuando las convocaron para Silkwood. El proyecto era atractivo desde el principio. Lo dirigía Mike Nichols que exhibía el antecedente de haber realizado joyas como ¿Quién teme a Virginia Woolf? y El graduado. Streep y Cher nunca habían trabajado juntas. La primera ya había ganado un Oscar por su papel en Kramer vs Kramer. Cher no tenía experiencia en cine pero era la cantante más taquillera en Las Vegas y una estrella de la televisión. Lo que pintaba para guerra de egos se convirtió en una de las amistades más fuertes del planeta Hollywood.

Como la misma Cher contó, apenas conoció a Meryl simplemente la amó. Es que la cantante, aunque no era una primeriza en el espectáculo, estaba algo cohibida por los pergaminos de su compañera. El día que las presentaron se sentía nerviosa porque “era como tener una audiencia con el Papa”. En el primer encuentro, Meryl se acercó, la abrazó y simplemente le dijo: “Me alegro mucho que estés aquí”. Cher pronto descubrió las características que convertían a la Streep en algo mejor que una gran artista: era una excelente persona. «Ella es toda calidez y amistad y además tiene un gran sentido del humor «, la describió.

Al finalizar la película, ambas ya no eran compañeras de trabajo sino entrañables amigas. Así fue como un día acordaron encontrarse en el departamento de Meryl. Charla va, charla viene, el tiempo voló y a la Streep le dieron ganas de tomar un helado. Caminaron unos metros y al llegar a una esquina escucharon los gritos angustiantes de una mujer. Lejos de huir para el otro lado, sin celular ni posibilidad de llamar al 911, avanzaron unos metros y vieron a un hombre corpulento arrancándole la ropa a una chica, con intenciones de violarla. “Meryl empezó a chillar. Yo empecé a chillar y las dos corrimos hacia el hombre gigante, que se dio la vuelta y corrió a su vez hacia nosotras”. Cuando parecía que las iba a atacar, las mujeres se separaron, sin dejar de gritar. Milagrosamente o no, el hombre pasó en medio de ellas y huyó.

La joven en estado de shock comenzó a tranquilizarse, pero entonces ocurrió algo insólito. “Nos miró y dijo: ‘¡Oh Dios! ¡Acabo de ser rescatada por Meryl Streep y Cher! Soy actriz y trabajo en un café donde canto y, madre mía, todos mis amigos van a estar súper celosos”. Ante el espanto y el miedo nunca se sabe cómo se reaccionará.