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El drama de una familia en Chaco: deben devolver 300.000 dólares por la operación que salvó a su hija

Tenía una cardiopatía congénita y la Justicia ordenó que la obra social cubriera una operación en Estados Unidos, en 2017. Pero un fallo de la Corte provincial revirtió la medida.

Francesca Molnar (9) vive en Chaco y tiene una cardiopatía congénita muy compleja. Desde su nacimiento viene luchando por su vida. Su condición hace que tenga que recibir tratamientos médicos constantes y controles clínicos exhaustivos. En sus primeros cuatro años, tuvo que someterse a tres cirugías paliativas que no lograron cambiar la situación y al poco tiempo fue ingresada a la lista de trasplante de corazón como única esperanza.

Sus papás, Gabriela y Edgar, no se dieron por vencidos ante este panorama. Y comenzaron a buscar un lugar, fuera del país, que pudiera salvarle la vida. En 2016 encontraron que en el Hospital de Niños de Boston, en Estados Unidos, realizaban una cirugía innovadora con grandes chances de mejorar la condición de la pequeña.

Gracias a la operación, hoy Francesca (9) puede hacer una vida normal.
Pero el costo de la operación era inalcanzable para ellos. Necesitaban juntar 278 mil dólares para llevarla a cabo. Siendo él empleado municipal y ella ama de casa, rapidamente se dieron cuenta que iba ser imposible y le exigieron a su obra social, el Instituto de Seguridad Social, Seguros y Préstamos de Chaco, que se hiciera cargo.

Obtuvieron la negativa rotunda de la entidad financiadora, que les decía que podían hacer el tratamiento acá. “Nosotros averiguamos y encontramos que en el país nadie hace una reconversión ventricular parcial, que es la cirugía que mi hija necesitaba”, recuerda hoy Gabriela. Entonces, decidieron judicializar el tema.

Ese mismo año, los papás de Francesca comenzaron la larga lucha judicial para conseguir el dinero. Pero a los pocos meses, el juzgado de primera instancia fallo en contra, dándole la razón a la obra social. “Eso fue un golpe muy duro. Porque Francesca estaba en un estado muy delicado. Estaba con respirador y con un montón de complicaciones. Y nuestra única salida era viajar a Estados Unidos”, cuenta a la mamá a Clarín.

En el medio de esta lucha en los tribunales de Resistencia, Gabriela y Edgar lanzaron una campaña solidaria para juntar el dinero y viajar hasta Boston y hablar con los especialistas estadounidenses que serían los futuros cirujanos de Francesca. “Estuvimos un tiempo. Le hicieron estudios a mi hija y resolvieron que podía ser operada con esta técnica innovadora“, explica.

En el 2017, cuando volvieron al país, apelaron el fallo adverso de primera instancia y en pocos meses la Cámara resolvió darles la razón. “Fue un momento de felicidad porque habíamos conseguido la plata para hacer la operación”, sigue la madre.

Con el dinero disponible, la familia regresó a Boston y Francesca fue operada con éxito. “Fue un antes y después. La salud de Fran mejoró un montón. Ya no sufría dolores y pudo empezar a hacer una vida normal, como cualquier niño. Solo tiene que tomar todos los días una aspirina”, cuenta Gabriela.

Fuente: Clarín

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