Cinco meses después, la misteriosa desaparición de Manuel Octavio Silva, de 66 años, fue reactivada ayer por policías y una fiscal en Pozo Hondo, departamento Jiménez, al descubrirse restos óseos en una zona montuosa, cuya identidad será develada ahora por expertos en genética.
Policialmente, un lugareño encontró un cráneo, huesos de extremidades superiores e inferiores y ropa. Urgente, alertó a la policía y ésta hizo lo propio con la fiscal Analía Nóblega Rayó.
Sin perder tiempo, la funcionaria afectó a personal de la División Homicidios y Delitos Complejos, Búsqueda de Persona, Bomberos y policías jurisdiccionales.
Siempre sobre la base del procedimiento, trascendió que Nóblega Rayó ordenó rastrillajes y que se preserve el escenario, al menos hasta el traslado de los restos a un centro especializado.
Casi por lógica decantación, el hallazgo reactivó la causa por la desaparición de Manuel Octavio Silva, visto por última vez en los primeros días de noviembre de 2021.
Se fue de su casa a la siesta. Vestía bermuda azul con franjas blancas en sus laterales, remera negra y calzaba unos crocs negros. No presenta señas particulares. Estatura 1,67 metro, contextura robusta, cutis trigueño, cabello negro, ojos marrones claros, con bigotes.
Visible, una herida en el tórax lado derecho producto de una cirugía y no posee tatuajes. Contexto familiar Por otra parte, vale subrayar que en febrero pasado el juez de Control y Garantías de Las Termas, Silvio Sálice, desestimó una medida cautelar y rechazó un reclamo familiar, tendiente a desbloquear la tarjeta de cobro -con $ 750.000 en juego- propiedad de Silva.
La decisión no fue casual. Se sabe que la investigación penal, a cargo del fiscal Emanuel Sabater, se rige por varias líneas e hipótesis: una sostendría que Silva fue visto por última vez casi en consonancia con el otorgamiento del beneficio de la jubilación y que se le acreditaran en su cuenta $ 750.000.
Ahora, la investigación adquiere trascendencia otra vez.
Sin embargo, todos los testimonios, cer tezas de ayer a la tarde, similitud de la ropa encontrada en el lugar y la que llevaba puesta Silva, deben ser filtrados antes por un análisis de ADN. Luego, recién entonces, la Justicia podrá arribar a conclusiones, ya sin margen de error.


