Viajaba de Rosario a Tucumán, cortó con su pareja por teléfono, se bajó en Santiago y se mató. Su concubina le había pedido que no regresara a la casa donde vivían, ya que ella daba por finalizada la relación. Se disparó con la reglamentaria.
Se trataba del cabo de Policía Federal Fernando Moises Barrojo, oriundo de Mar del Plata. Él había tomado un micro en la provincia de Santa Fe y tenía como destino la ciudad de San Miguel de Tucumán. Si bien quería darle una sorpresa a su enamorada todo terminó pudriéndose con el paso de las horas.
De acuerdo a la información que trascendió, Barrojo mantuvo una discusión por teléfono en la noche del sábado mientras iba viajando. La mujer le habría dicho que no quería verlo y sin medir más palabras terminó con la relación que tenían.
Sin decirle ninguna palabra a nadie, el policía descendió en la terminal de la ciudad de Santiago del Estero, tomó su arma marca Bersa modelo Thunder Pro 9mm, de color negro, y se disparó a la altura de la cabeza.
La fiscal Belkis Alderete intervino en el hecho. En el lugar, trabajó personal de Criminalística y de la División de Homicidios de la Policía de la Provincia.


