Desde 1964 no se registraban térmicas como las de estos días, y no se anuncian lluvias para la próxima semana. Comenzaron las evacuaciones.
La situación no deja de empeorar a cada hora en la hermosa zona de El Bolsón, debido a las miles de hectáreas incendiadas, situación que obligó a la gobernadora Arabela Carreras a declararla como «zona de desastre», declarando el estado de emergencia y poniendo en marcha las evacuaciones de los lugares más comprometidos.
La combinación de falta de lluvias y altísimas temperaturas (con térmicas que no registraban en el lugar desde el año 1964) ha formado un combo que la denodada acción de los bomberos no consigue atenuar. Desde hace dos semanas el fuego no cesa y arrasa con miles de hectáreas en los alrededores de la localidad, por el momento sin control, mientras desde el Gobierno nacional se enviaron nuevos apoyos las tareas contra el fuego.
«Vamos a asistir a los pobladores, con todo lo que necesiten», prometió la gobernadora Carreras, mientras se informaba de evacuaciones de familias en la zona de Rinconada Nahuelpan, el poblado más expuesto este domingo al avance de las llamas, que ya consumieron más de 6 mil hectáreas.
Carreras explicó, en declaraciones a medios locales, que las condiciones meteorológicas “son extraordinarias», remarcando que «no se veía algo así 1964», con tanto calor y baja humedad. «Eso genera un contexto especialmente difícil, que favorece la propagación de las llamas”, enfatizó la mandataria.
“Se está trabajando en la protección de la vida humana antes que nada, y de las viviendas. El fuego sigue quemando bosque nativo y forestaciones. La situación es preocupante, pero no hay alarma de pérdidas humanas y de infraestructura. Hay cambios climáticos permanentes que nos pueden poner en riesgo”, explicó.


