Los médicos forenses le hicieron una prueba de PCR. Sin embargo, aclararon que no murió por el virus.
La autopsia realizada por el condado de Hennepin, en Minnesota al cuerpo de George Floyd reveló que tenía coronavirus. Según el informe difundido este miércoles, al cuerpo se le realizó el test para esta enfermedad y dio positivo.
El hombre, de 46 años, afroestadounidense, fue asesinado por la Policía de Minneapolis cuando intentaban detenerlo por presuntamente haber intentado comprar un paquete de cigarrillos con un billete de 20 dólares falso.
El doctor Andrew Baker, jefe de los médicos forenses que lideró la autopsia, contó que al cadáver se le realizó una prueba de PCR y explicó que este método puede mostrar un resultado positivo «durante semanas después del inicio y la resolución de la enfermedad clínica».
Por lo que, según el informe, «el resultado de la autopsia probablemente refleje positividad asintomática pero persistente por PCR en una infección previa». Este punto aclaratorio es importante porque quiere decir que el virus no tuvo que ver con su muerte.
Por otro lado este miércoles el fiscal general del estado de Minnesota, Keith Ellison, endureció los cargos contra Derek Chauvin, el policía que asesinó a Floyd, imputado por homicidio en segundo grado, e incluyó en el caso a los otros tres agentes presentes en la escena, que fueron detenidos. Ellos son: Tou Thao, J. Alexander Kueng y Thomas Lane, que están bajo custodia y fueron acusados por la Justicia.


