Con estricto protocolo, los pasajeros empezaron a viajar luego de casi tres meses de prohibición de desplazamientos entre las 19 regiones y las dos provincias autónomas del país.
Tras casi tres meses de aislamiento y con 33.530 víctimas fatales desde el inicio de la pandemia, Italia reabrió este miércoles sus fronteras internas y al turismo europeo, en uno de los últimos pasos de la flexibilización de las medidas restrictivas dispuestas por el gobierno para frenar al coronavirus.
Con control de temperaturas obligatorio para subir a los trenes y la obligatoriedad de uso de barbijo y guantes dentro de los vagones, pasajeros de toda Italia empezaron a viajar luego de casi tres meses de prohibición de desplazamientos entre las 19 regiones y las dos provincias autónomas del país.
La habilitación de los desplazamientos dentro del país, de todos modos, se da luego de varios cruces entre los gobernadores de todo el país por la diferencia que persiste entre la gran cantidad de casos en el norte y el sur.
A nivel nacional, si bien no es obligatoria, desde ayer está disponible la aplicación Immuni, que permitirá marcar la trazabilidad de contactos para alertar a quien la instale si estuvo en contacto con personas positivas de la Covid-19.
El país empezó además a aceptar desde hoy la llegada de turistas desde la Unión Europea y Reino Unido sin necesidad de hacer la cuarentena de 14 días vigente hasta ayer, en un guiño al sector turístico que aporta el 13% del Producto Bruto Interno (PBI).


