El gobierno provincial limitó el encuentro a familiares en primero y segundo grado de consanguinidad. “Mis amigos son mi familia”, se quejan muchos.
Este sábado arrancan las reuniones familiares en Mendoza dentro de la flexibilización de la fase 4 de la pandemia por Covid-19. La medida anunciada por el Gobierno provincial como “un premio” por haber cumplido con el aislamiento acarrea varias polémicas porque limita los encuentros a lazos sanguíneos directos y parejas; y deja afuera a los amigos, primos y otros afectos cercanos.
Solo será para fines de semanas y feriados, con un límite de 10 personas por reunión, lo que es un problema adicional para familias numerosas que deberán elegir con quién reunirse y a qué integrantes de la familia dejar afuera.
La multa para los anfitriones que incumplan la medida será de 50 mil pesos. El gobernador Rodolfo Suarez pidió a los vecinos que denuncien a través de las app del 148, al 911 o en la web http://www.mendoza.gov.ar/consultas cuando advierta que hay celebraciones o reuniones que superen el número permitido.
Las redes sociales estallaron apenas se conocieron los detalles del decreto 635 que habilita las reuniones familiares en Mendoza, de 9 a 23 horas, los fines de semana. Están habilitados a reunirse padres, hijos, hermanos, primos, abuelos, nietos y parejas.
La reunión deberá ser en domicilio particular y por cercanía geográfica. No se permitirá el traslado por regiones. Por ejemplo, alguien que resida en el Gran Mendoza no podrá visitar parientes en el Valle de Uco, a 80 kilómetros de la ciudad de Mendoza; o en la Zona Este, a apenas 50 kilómetros.


